Seguir respondiendo a la emergencia humanitaria ante la tragedia catastrófica de Venezuela.
Desde Caracas, Venezuela, continuamos compartiendo información sobre las acciones solidarias que llevan adelante nuestras comunidades, presentes y comprometidas con la vida y la misión en esta región del país. Junto con laicos y laicas, otras comunidades religiosas, la Diócesis de Petare, Cáritas y diversas organizaciones humanitarias, seguimos respondiendo a la emergencia ocasionada por el doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio.
Según los datos oficiales presentados por fuentes gubernamentales, esta tragedia ha dejado al menos 3.685 personas fallecidas, 16.740 heridas y 17.907 desplazadas. El balance oficial no precisó cuántas personas continúan desaparecidas. Asimismo, se informó sobre el rescate de 6.462 personas, una cifra que se mantiene sin cambios desde el jueves anterior. Del total de afectados, 17.907 personas perdieron sus viviendas, por lo que se han habilitado 87 campamentos temporales para atender sus necesidades más urgentes. Sin embargo, estas cifras continúan en revisión, ya que los equipos de rescate siguen desarrollando labores de búsqueda y atención en las zonas afectadas.
Una respuesta desde la Familia Claretiana
Desde el momento en que ocurrió este devastador doble terremoto, las comunidades claretianas de la zona centro, ubicadas en Caracas, así como la Provincia Claretiana Colombia-Venezuela, han seguido de cerca los acontecimientos y han organizado acciones concretas para responder a esta emergencia.
Como lo ha expresado el padre Luis Armando Valencia, Superior Provincial de Colombia- Venezuela, en los informes compartidos sobre la realidad venezolana, nuestras comunidades —la Parroquia Claret de Los Dos Caminos y la Casa Formativa Emaús- San Bernardino, en Los Chorros— han puesto sus instalaciones al servicio de algunas familias afectadas, ofreciendo espacios de acogida y refugio, las cuales ya han retornado a sus viviendas.
Actualmente, la parroquia Claret de Los Dos Caminos funciona como centro de recepción y almacenamiento de ayuda humanitaria, como la mayoría de parroquias de la arquidiócesis de Caracas y de la diócesis de Petare, proveniente de personas particulares, feligreses, organizaciones solidarias y otras instituciones. Del mismo modo, el Colegio Claret de Alto Hatillo, junto con padres y representantes, ha impulsado campañas de recolección de ayuda que posteriormente ha sido canalizada a través de la Parroquia Claret.
Por otra parte, desde la Casa Formativa, en colaboración con las Hermanas Franciscanas, se preparan diariamente más de 300 raciones de alimentos, que son distribuidas entre personas damnificadas en distintos albergues de Caracas y entre los grupos de voluntarios que atienden esta emergencia.
Asimismo, el apoyo solidario de las distintas provincias que integran la Conferencia de MICLA, así como de la Provincia de Fátima y de PROCLADE Bética, a través de su campaña de Solidaridad con Venezuela, nos permite continuar acompañando y
ayudando a las personas más afectadas por esta tragedia.
Prioridades y ruta de acción
Ante esta situación devastadora, la Animación Provincial, la Procura Claretiana de Misiones (PROCLADE Colven) y las comunidades claretianas de la zona centro de Caracas hemos definido las siguientes prioridades y líneas de acción para responder de manera eficaz a esta emergencia:
• Concentrar la acción humanitaria en dos áreas prioritarias: alimentación y artículos básicos de higiene personal, evitando dispersar esfuerzos en la distribución general de medicamentos o ropa.
• Mantener una coordinación permanente con Cáritas de la Diócesis de Petare, de manera que todos los recursos y acciones formen parte de un esfuerzo conjunto articulado y eficiente.
• Garantizar que toda adquisición y entrega de ayudas cuente con la documentación y facturación correspondientes, asegurando la transparencia y una adecuada rendición de cuentas.
Una solidaridad que nace de la fe
Como Familia Claretiana, seguimos respondiendo a esta dolorosa realidad social desde nuestro carisma misionero. Con fe y esperanza, queremos que nuestra cercanía con quienes sufren se traduzca en acciones concretas de solidaridad, servicio y acompañamiento, contribuyendo a aliviar el dolor de las familias afectadas y fortaleciendo la esperanza en medio de la adversidad.
Equipo misionero zona centro, Caracas.